Oroel para todos

En este periodo de alegaciones al plan de usos de la Zona de Oroel y San Juan de la Peña se ha llegado a proponer la total prohibición de circular en bicicleta, por lo que el club BTTAVA de Jaca ha presentado unas alegaciones al Ayuntamiento de Jaca para evitar su total prohibición.

El club se ha visto desbordado por un importante apoyo, mucho más de lo que podría imaginar. Para dar a conocer algo más sobre nuestra forma de ver las cosas, nos parece importante exponer aquí algunas de nuestras opiniones, sin censura, ni “interpretaciones” de medios de comunicación.

“Los ciudadanos de la Jacetania y sus visitantes miran a la peña Oroel y se sienten identificados, casi diría embelesadas, como quien mira una preciosa figura en la estantería de su casa, una figura que heredaron y que siempre la han visto en el mismo lugar pero que no por eso se aburren de mirarla y de contemplarla. Pero saben que esa figura de vez en cuando necesita ser cuidada, quitarle el polvo e incluso restaurarla si es necesario como ya hicieron sus familiares en el pasado para que haya podido llegar hasta la actualidad.

En el caso de la Peña Oroel como parte del Parque Natural, creo que muchos de las ciudadanos siguen contemplando la peña Oroel pero se han olvidado de su mantenimiento. Bajo mi punto de vista para mantener algo lo mejor no es dejarlo apartado como la figura en la estantería, sino hacer actuaciones para conservarlo. En este caso actuaciones que empiecen con la palabra PROHIBICIÓN en una sociedad de convivencia como la que pretendemos no me parecen lo más lógico.  

Como vecino de la zona de Oroel no represento a ningún colectivo, simplemente soy parte del conjunto de ciudadanos que también le gusta contemplar la peña Oroel.

Paseo por sus sendas habitualmente y siempre me gusta ir quitando alguna piedra o rama en el camino no porque me moleste a mí, que ya he pasado… sino porque pienso que al siguiente puede hacerlo. No corro o hago “runing” como dicen ahora porque no tengo que escapar de nadie pero veo mucha gente que lo practica. Paseo en busca de poder recolectar alguna seta mientras esté permitido, no con intención de hacer negocio sino simplemente para después hacerme mi revuelto. Ayudo en la trashumancia del ganado que también transcurre por sus sendas y pistas. Acudo puntualmente a alguna romería como ya hacían mis antepasados.

Y SÍ también habitualmente paseo con la BICI como ya hacía mi padre según nos cuenta. Subían con la bici al hombro por las sendas que habían hecho porque estaban trabajando en el monte limpiando y sacando madera, todo a mano y sin maquinaria, para luego poder bajar montado en la bici cuando terminaban.

Todas esas sendas existen y algún día dejaron de limpiarse como esa figura de la estantería.  Ahora mismo se han recuperado varias de ellas gracias a diversos “colectivos” (no me gusta la palabra), como cazadores, vecinos de pueblos de la zona y principalmente los trabajadores del Parque-

Para mantener esas sendas limpias creo que lo mejor es utilizarlas y aquí es donde entra el sentido común, CONVIVENCIA. Muchos días son los que dando mi paseo en bici veo el cartel de (peligro batida de caza) y eso no quiere decir que tenga PROHIBIDO pasar, si no que mi sentido común me dice que en ese momento es mejor darme la vuelta y volver otro día.

Simplemente invito a la gente a que disfrute de la naturaleza no sólo contemplándola sino siendo parte de ella y respetándola. En el caso de la zona de Oroel invito a la gente a que no sólo “utilice” la siempre masificada senda del Parador a la Cruz de Oroel sino que descubra nuevos itinerarios donde seguramente el silencio le hará escuchar sonidos que nunca había apreciado, como los que ya escuchaban nuestros antepasados y como los que me gustaría que pudieran escuchar los siguientes, como los niños que van a iniciar un nuevo y bonito proyecto en esta zona creando la Bosque-Escuela.

Josan Rabal
Club BTTAVA y vecino de ULLE

 

“Oroel y sus alrededores comportan una zona ideal para deportes de montaña. En lo que aquí atañe, la bicicleta de montaña es un medio para poder disfrutar del entorno, ya sea por pistas o senderos. Es un medio que no contamina, silencioso y que puede convivir perfectamente con el resto de actividades , siempre que haya respeto entre todos los usuarios. Me gustaría hacer mención también a dos aspectos importantes: Uno es que por esta zona de Oroel no existe en absoluto masificación tanto en pistas como en senderos por parte de usuarios que pudiera hacer pensar en que hace falta una regulación. La otra es que la mayoría de los usuarios de BTT nos desplazamos por las sendas y caminos porque nos gusta la bicicleta y de paso disfrutamos del entorno y de nuestro deporte favorito, y ésta actividad no debe confundirse con la modalidad de descenso puro y duro , que entiendo deba tener zonas aparte más preparadas, como pueda ser el circuito preparado en las faldas de Rapitan. Así mismo, en absoluto con nuestras bicicletas dañamos los senderos, más bien creo contribuimos a su conservación.
Tampoco queremos se nos acote una zona en concreto para BTT Queremos circular libremente por todas las sendas y caminos como siempre se ha hecho, por los motivos antes mencionados.”

Alberto Bretos
Club BTTAVA

 

“Tenemos la suerte de vivir en un entorno privilegiado y nuestra obligación es conservarlo, pero también tenemos el derecho de disfrutarlo con respeto tanto hacia un entorno frágil, como hacia otras personas que lo quieran disfrutar.
Nosotros defendemos que la bicicleta de montaña es una de las formas más ecológicas y sostenibles de acercarse a disfrutar de los entornos naturales , tal y como se ha demostrado muy cerca de aquí en centros BTT como Zona Zero, o incluso en el Parque Natural de la Sierra de Guara.
Pero además, la práctica de la BTT colabora en la conservación de una red de senderos que se han ido dejando de usar y se van cerrando por la vegetación. Esta red de senderos es un valioso patrimonio que nos han legado anteriores generaciones y también deberíamos conservar, puesto que además facilita la accesibilidad a este entorno (una accesibilidad que también facilita labores de mantenimiento y conservación incluso la actuación en casos de emergencias).
Nuestra postura es sumamente respetuosa con el medio ambiente y con el resto de usuarios, entendemos perfectamente que los semderistas y caballerías tengan preferencia y estamos dispuestos a colaborar en la implantación de medidas orientadas a facilitar tanto la conservación, como la convivencia, pero estamos frontalmente en contra de una prohibición absoluta del uso de la bicicleta en todo el entorno natural.”

Pedro Marco
Club BTTAVA

 

“Durante estas ultimas semanas del mes de abril/mayo de 2018 estamos observando atónitos iniciativas que se están focalizando en la limitación, sino prohibición, del uso de la bicicleta de montaña en nuestro maravilloso paisaje protegido de San Juan de la Peña y Monte Oroel.
Que fácil resulta siempre aplicar prohibiciones sin tener conocimiento de las repercusiones de estas medidas pueden tener sobre los usuarios, en nuestro caso los ciclistas!!
Yo siempre me he considerado un deportista aficionado y he recorrido y disfrutado esta querida tierra aragonesa practicando las disciplinas deportivas que mi salud y mi forma física me han permitido. Podría enumerar entre estas actividades las rutas de senderismo por las PR de nuestra comunidad, las carreras de montaña (incluida la subida corriendo a la Peña Oroel desde Jaca), el esquí de travesía en los valles del Pirineo Aragonés, las carreras populares con el club Atletismo de Jaca y ahora en la segunda parte de mi vida, la bicicleta de montaña con el club BTTAVA.
Estas actividades me han dado la oportunidad de conocer en profundidad nuestros maravillosos parajes naturales y me han enseñado sobre necesidad de mantenerlos y cuidarlos a lo que he contribuido permanentemente.
El deporte del ciclismo de montaña se puede practicar desde diferentes modalidades: Cross Country, Maratón, All Mountain, Enduro, Descenso y Freeride. Cada modalidad atrae sus practicantes, requiere diferentes tipos de bicicletas y necesita sus espacios.
Es por ello que está actividad necesita una regulación, que no limitación y menos prohibición, que proporcionará grandes beneficios a nuestro entorno incluido el paisaje protegido referido.
Se hace necesario una urgente inversión y una inteligente regulación donde actividades como el turismo de aventura, los deportistas de cualquier disciplina, los amantes de la flora y la fauna, los cazadores… puedan seguir utilizando y disfrutando de nuestros paisajes en armonía.
Para ello los ciclistas de montaña brindamos nuestro apoyo y conocimientos en la materia para participar en la compatibilizacion de todas las actividades indicadas.
HAY SITIO PARA TODOS!!”

Fernando de la Torre
Club ciclista BTTAVA

 

“La zona de Paisaje Protegido de Oroel y San Juan de la Peña es un tesoro natural. Por eso resulta evidente la necesidad de protegerlo y mantenerlo. Pero de nada sirve tener un entorno protegido que no se pueda disfrutar. Todos tenemos cabida en ese disfrute y en esa protección, cazadores, senderistas, caballerías, ganaderos, recolectores de setas, ciclistas… ya que de alguna manera todos formamos parte del ecosistema. En ningún ámbito de la vida la prohibición es la mejor opción, es evidente que es mucho más barato prohibir que educar o regular, pero la prohibición sin concesiones no deja de ser una forma injusta de discriminación hacia un colectivo determinado. Los ciclistas no estamos en contra de una regulación, que ya existe en forma de preferencia en caso de juntarse en una senda diferentes usuarios esta es: senderistas, caballerías y ciclistas. Centrándonos en el ciclismo de montaña solo tenemos que mirar a nuestras comarcas más cercanas, como Sobrabrbe, Serrablo o Ribagorza donde instituciones, empresarios y usuarios apuestan por un modelo turístico basado en el turismo activo, donde todo el mundo tiene cabida, y lejos de prohibir fomentan las diferentes actividades deportivas. En resumen, el ciclismo de montaña es un deporte perfectamente compatible con la conservación del territorio, ya que no emite residuos, ni ruidos, y al fin y al cabo, los usuarios somos los más interesados en mantenerlo tal y como está.”

Alfonso Rapun
Club BTTAVA

 

La bicicleta en todas sus modalidades es una fuente de riqueza totalmente transversal que implica salud,movilidad, desarrollo turístico sostenible, mejoras en la economía urbana, ventajas en la movilidad, educación, deporte… Precisamente por dicha transversalidad hay que planificar y regular su integración en cualquier ambito de los arriba enumerados trabajando sobre ejes concretos que den lugar a un correcto plan de acciones, donde lejos de prohibir su uso hay que incentivar para obtener los mayores beneficios posibles.
Todos los estudios arrojan datos de su exponencial crecimiento tanto a nivel turístico, urbano y deportivo.
En España es el primer deporte deporte practicado por la población con un 38,7% por encima de cualquier otro y nuestras infraestructuras son los caminos, las sendas y las carreteras dependiendo de la modalidad elegida. Por lo tanto igual que nadie se plantea cerrar las carreteras a los ciclistas a pesar de la peligrosidad e incluso siniestralidad, creo que tampoco seria adecuado hacerlo en el caso de la btt en sus espacios de practica.
Considero sin embargo que si procede una regulación para su uso en armonia con el resto de colectivos que desarrollan su actividad en los entornos naturales.
Dicho todo esto vivimos en los Pirineos, concretamente en el central, Jaca, donde probablemente dicho porcentaje creo será notablemente mas alto porque el deporte esta impregnado en la cultura jacetana por el entorno en el que vivimos “ las montañas y entornos naturales pirenaicos” donde la practica ciclista toca su máxima expresión.
Dicho todo esto y entendiendo que nuestros representantes municipales tienen la misma vision puesto que por ello optan a la “candidatura de villa europea del deporte”, avisaron a este club para presentar las alegaciones que considerabamos oportunas,ante la posibilidad de una posible prohibición que se planteaba desde algun otro estamento administrativo.
Por ello queria agradecer su gesto e invitar a incentivar el desarrollo regulado y planificado de esta increible practica de la btt en nuestro territorio.
Gracias también a toda la comunidad ciclista por su pro actividad y apoyo a las alegaciones presentadas por este pequeño club, gran amante de la bici de montaña.

Raúl Villacampa
Club BTTAVA

 

El desarrollo de la práctica del ciclismo de montaña, la búsqueda de nuevas experiencias y de nuevos retos, han cambiado nuestra percepción de las zonas rurales y nos han sensibilizado con la necesidad de conservación de la naturaleza.

Somos conscientes que la práctica del ciclismo de montaña al igual que cualquier otra actividad deportiva genera una serie de impactos sobre el entorno, por lo que es necesario una regulación basada en el respeto y la educación por todo lo que nos rodea.

La posible restricción o prohibición de la zona de San Juan de la Peña y Monte Oroel no nos  parece una medida adecuada ya que para muchos de nosotros el ciclismo es una forma de vida. Somos los primeros interesados en el respeto y cuidado del medio ambiente, pues en él disfrutamos de nuestra actividad.

Se debe considerar la bicicleta junto al senderismo y la actividad ecuestre, como los medios más compatibles con la conservación y la preservación del más rico patrimonio natural que constituyen nuestros montes teniendo presente el especial respeto que el ciclista siente por el lugar donde desarrolla su actividad deportiva, la promoción de la riqueza y variedad de su entorno y salud, aspectos recogidos ya en la normativa del deporte de muchas naciones.

Las Administraciones deben favorecer la fluidez de la comunicación, tanto con los ciclistas como con los demás usuarios del monte, como con las asociaciones y clubes que los aglutinan, para fomentar la difusión y el acceso a la información medioambiental.

Solo con nuestro esfuerzo y responsabilidad, la práctica de las distintas modalidades del ciclismo de montaña continuará siendo compatible con el respeto de nuestro entorno, pero necesitamos la confianza y colaboración de las instituciones públicas, para que todos podamos contribuir de una manera clara y directa al mantenimiento de nuestras montañas y de nuestro entorno.

Roberto Valencia

Seguros Bilbao-Club Bttava

 

“Vivimos en un entorno privilegiado. Tenemos un riquísimo patrimonio, tanto cultural como natural, de los cuales somos herederos y debemos conservar para que las generaciones venideras puedan disfrutarlos al igual que nosotros lo hacemos. Para ello debemos cuidarlos y respetarlos.

Como practicante habitual de actividades al aire libre, me preocupa que por la falta de sentido común de unos pocos, se nos prohiba la práctica de alguna de ellas como es en este caso la BTT por las faldas del Monte Oroel y el espacio protegido de San Juan de la Peña.

Y es que no hace falta otra cosa nada más que lo que he mencionado antes, un poco de sentido común para una perfecta convivencia entre los practicantes de todas las actividades y deportes que en todos esos espacios se pueden realizar,llamese senderismo, running, caza, BTT… No me opongo a que, llegado el momento, se ponga en marcha una reglamentación para la práctica de alguna de esas actividades, pero si estoy TOTALMENTE en desacuerdo con la prohibición que en este caso se quiere hacer de la práctica de la BTT por esas zonas.

A mí entender, eso es prohibirme el poder disfrutar de esos entornos tan maravillosos practicando uno de mis deportes favoritos. Nosotros, como “usuarios” de esas zonas, somos los primeros interesados en mantenerlas en perfecto estado,limpias, respetando animales, plantas, y no dejando perder las sendas y caminos de toda la vida que por ellas discurren, y qué mejor forma de hacerlo que transitando por ellos,no? Pero eso sí, y vuelvo a decir, con un poco de sentido común.
Oroel es para TODOS!!!”

Carlos Acin Viñuales

Club BTTAVA

 

“No a la prohibición del uso de la bicicleta en Oroel y San Juan de la Peña y SI, a la creación de un Centro regulador que permita la interacción entre ciclistas, senderistas, cazadores y otros usuarios del monte basada en una convivencia cívica y respetuosa con el Medio Ambiente.
A lo largo de estos últimos años, el turismo activo de la bicicleta está en auge, y cada día más, como se ha podido observar en otros valles contiguos y cercanos al que vivimos, el Aragón. Incluso en este mismo valle, debido a iniciativas deportivas, organizadas de forma altruista, se ha visto un incremento las pernoctacioces, y el surgimiento de nuevas empresas y servicios, de forma que han evitado que la población de algunas localidades colindantes a Jaca, no pierdan habitantes e incluso repunten en su economía, ya que el turista ciclista nacional e internacional, puesto que cada vez son más los extranjeros que nos visitan, tratándose de un turista de calidad, se alojan en hoteles y/o casas rurales con bicicletas de precios desorbitados, y que no andan con miramientos en sus estancias a la hora de recuperar fuerzas tras su práctica deportiva.

No se entiende entonces que en este valle, la perla del Pirineo y propuesta Jaca como “ciudad del deporte 2019”, con semejantes condiciones orográficas, servicios, cultura gastronómica y con tanta capacidad hotelera, se prohíba el deporte más practicado de la zona, más que el montañismo o el esquí, incluso…

El problema se solucionaría con respeto, civismo, información, coordinación de estamentos y organizaciones, con la propia gente que vivimos en el valle y que a través de una serie de agrupaciones, podemos presentar proyectos interesantes basados en la legislación actual (proyectos hechos, pero no presentados ante la oposición de muchos estamentos locales), no sólo dirigidos al mundo de la bicicleta, sino al “runner”, a las familias, a los senderistas, a los cazadores, observando la perfecta convivencia posible manifestada en otros valles contiguos como Alto Gallego, Sobrarbe, Ribagorza y Sierra de Guara.

Tengan en cuenta que vecinos de valles navarros y vascos, que ya poseen centros btt en sus zonas de residencia habitual, y son turistas asiduos de la Jacetania, como lo son los del valle del Aspe, al otro lado de la frontera, desde Olorón, Lescún, Ayous, Etsaut, Pau, Les Athas, Borce, también surcan senderos y caminos en nuestro territorio, debido a la mala climatología que les alberga a diario durante muchos meses de la año en sus localidades habituales, y que por el contrario, aquí contamos afortunadamente, con una mejor, reclamando información de las rutas que aquí hacemos los locales a través de aplicaciones de móvil. Esta situación de ausencia de señalización, legislación e información al usuario, nos expresan ya desde hace años, les parece increíble, a la vez que decepcionante. Un centro regulador btt en Jaca o alrededores, con su mantenimiento del mismo, con semejante riqueza natural es necesario, y los usuarios habituales del mismo, tenemos Proyectos más que interesantes y sostenibles.

La solución desde luego, no es prohibir, sino informar, señalizar, y educar si fuera necesario, pero a través de un órgano regulador.

Hay muchas más cosas buenas a aportar a la ciudad de Jaca y su comarca en lo relacionado a la bicicleta y uso del monte, que cosas malas a soportar.”

DAVID GÓMEZ MOLINA

 

“Al hilo de las posibles actuaciones por parte del Ayuntamiento y desde un punto de vista conservacionista y cooperador con las Administraciones Públicas deseo expresar mi opinión, para que sea oída como parte, en el asunto que nos ocupa.

Soy un habitual del monte, en cualquiera de sus versiones, desde la faceta de recolector de setas hasta usuario de la btt. Por ello me siento directamente afectado, al igual que cientos de usuarios que han manifestado su voluntad a través de sus escritos de alegaciones presentados en el Ayuntamiento.

Mis afirmaciones son realizadas desde el conocimiento del medio, de la voluntad del grupo de usuarios de la bicicleta de montaña y como practicante habitual de esta actividad con más seguidores cada año en nuestro país.

La actuación de la administración ya sea en su vertiente comunitaria como local, debe ser enfocada al bien público y a la satisfacción de la voluntad ciudadana, pero en ocasiones puede devenir en externalidades o incluso en fallos del sistema si no se han tenido en cuenta los indicadores apropiados, las opiniones recogidas a tiempo y la veracidad de la información facilitada al grupo de competencia en la decisión. Desde el momento en que las nuevas formas de gestión pública abogan por una mayor cooperación del ciudadano, una mayor participación y expresión de la voluntad, se genera una corriente que involucra mandatario y representado.

Por tanto, como primer punto deseo destacar la cantidad de personas que en menos de un día han conseguido hacerse oír aun a sabiendas de que no era el medio más propicio para la canalización de su voluntad.

Por otra parte, al margen de las disquisiciones sobre políticas públicas, existen otras razones que deseo compartir.

Entiendo que previamente a la agitación de los últimos días se habría iniciado un proceso con relación directa al asunto, con algún fin determinado, bien la realización de un inventario, bien la planificación de usos y aprovechamientos, una posible gestión del medio, o cualquier actualización de un planteamiento anterior.

También entiendo que cualquier acción se canaliza desde el planteamiento de mejora, por tanto, en el desarrollo de las competencias, la capacidad para regular, adecuar, compatibilizar usos, mantenimiento, etc, debe ser ejercida desde el Ayuntamiento con una visión conciliadora, agregando el mayor número de usuarios posibles como sin descuidar los potenciales riegos, tanto de conservación como de falta de regulación y supervivencia, pero todo ello sin incurrir en la marginación y la prohibición, medidas fáciles y poco edificantes.

La falta de gestión sobre el medio ambiente, también genera problemas y los incendios forestales, la basura, la incomprensión del entorno, son algunos de ellos. Es de destacar igualmente que la conciencia social creada en torno a los usuarios de la bicicleta pedalea en esa línea y raras son las personas que se salen de esta normalidad. Personalidades diferentes siempre existen en todos los colectivos y no por ello son marginados en grupo. La educación en valores medioambientales podría ser la solución a este problema.

No es una cuestión baladí la contribución social, ambiental y económica que el sector de la bicicleta está generando durante los últimos años en nuestro país. En nuestra comarca también. Esto es lo que he definido como “el impacto social” en las líneas anteriores.
Si planteamos un modelo explicativo en función de los agentes que intervienen y cómo afecta a entorno y sociedad veremos que de aquí se derivan una serie de consecuencias directas como el impacto turístico (bienes patrimoniales inigualables en belleza, como los que poseemos en el conjunto histórico del casco urbano, o las ermitas y construcciones incomparables del nuestro Camino de Santiago y valores etnológicos ya sean por la cantidad de oferta gastronómica o incluso la paz y el carácter de la población, como bienes inmateriales). Pero también es innegable que nuestro patrimonio forestal y geológico. Potencialidad increíble con respecto a otros lugares con los que compararnos, se muestran como una joya a descubrir por propios y extraños. No deseo poner en evidencia algo que es de perogrullo, porque todos lo conocemos, pero no debemos dejar caer en olvido algo que por presente deje de tener un valor incalculable: “el impacto ecológico”.

Hasta ahora no habíamos nombrado nada sobre la actuación del hombre sobre el entorno. ¿Por qué? Tal vez porque no haya nada destacable que mencionar. Entonces sigamos disfrutando todos y cada uno de nosotros sin ejercer ninguna limitación, dentro del respeto, del orden establecido y la convivencia entre personas. Por supuesto que dentro de este todos cabemos …. Todos: Senderistas, montañeros, familias que van al monte a disfrutar, jinetes con sus caballos, corredores de montaña, ciclistas… etc.

Esto me lleva a sugerir que el papel real del usuario sobre el medio ambiente hasta ahora ha pasado inadvertido. Es bueno señalarlo porque se ha convivido en armonía con el entorno y de aquí se deriva que el impacto ecológico ha sido nulo o casi nulo.

No se podrá negar tampoco “el impacto económico” en nuestra comarca procedente del uso de la bicicleta en cualquiera de sus modalidades. El sector de la bicicleta en los últimos años ha surgido como un elemento catalizador de la economía. Un efecto directo que contribuye con su aportación del sector sobre el PIB nacional comparable a otros como la caza o la pesca, que involucran no sólo son alojamientos turísticos sino además tiendas especializadas, alimentación, textil o transportes por señalar algunos.

La promoción más allá de nuestra comarca al igual que lo han hecho los valles vecinos y los centros relacionados con la práctica bicicleta han puesto de manifiesto que son un motor que revitaliza la economía de la zona, crea puestos de trabajo como efecto directo y como efecto derivado fija la población a nuestros pueblos y evita el éxodo rural. Todo esto se traduce en una mejor calidad de vida, mayor aportación económica y también por qué no señalarlo un retorno en impuestos a la Hacienda Pública.

De hecho, se podría fomentar la aportación de los usuarios y empresas relacionadas con el medio, en la colaboración en varios niveles como el apoyo en limpieza del monte, mantenimiento de caminos viejos de herradura, promoción, implicación en la gestión, desarrollo de aplicaciones de servicio, conservación de vías, etc.

Esto no es una quimera, baste mirar los modelos de desarrollo favorecidos en por nuestros vecinos, dotados del apoyo tanto de los usuarios como de empresarios y administración (no olvidemos tampoco que la U.E. aporta una cantidad de fondos interesante anualmente con la finalidad del Desarrollo Rural, además de los grupos de inversión que cada comarca posee)
Todas estas ideas van dirigidas a un fin último que es en definitiva crear un vínculo con nuestra población.

En conclusión. La práctica de la bicicleta de montaña desarrolla la economía, fija la población y es herramienta fundamental para la conservación de la naturaleza.

ALBERTO PUYUELO SAMITIER

Amigo y colaborador de BTTAVA

 

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