Ruta: La Osqueta y las Pardinas

En las estribaciones de Sierra de Santo Domingo.

Este sábado pasado, día 27 de junio, al límite de lo soportable por lo extremo de las temperaturas veraniegas, pasando con holgura los 35º C, recorrimos una de las clásicas rutas del enduro en Aragón.  La Osqueta y las Pardinas.  Dos rutas en una, combinadas con el fin de poder soportar las inclemencias meteorológicas compensando la frescura del bosque y la maravillosa claridad de nuestros torrentes con el calor extremo.  Qué más se puede pedir a un día de monte.

Este fin de semana el grupo se partió en muchas unidades independientes prestas a colonizar con sus monturas el Pirineo de Este a Oeste.  Desde los Valles más Occidentales hasta la Sierra Negra.  Nosotros por diversos motivos nos quedamos más cerca de casa.  En la Sierra de Santo Domingo.  En las estribaciones de Santa Bárbara, en un entorno privilegiado, puro bosque de conífera, jalonado de riachuelos, torrentes, badinas y fuentes que este año en concreto nos han salvado la vida, de forma literal.

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Pues bien, partimos desde Villalangua,  aldea perteneciente al municipio de Las Peñas de Riglos asentada en la falda de Peña Solano junto al río Asabón. Situada a una altura de 712 metros y en un privilegiado entorno de natural belleza, destacan por su singularidad la Foz de Salinas, con sus peculiares formaciones rocosas en las que se asienta una importante colonia de buitres. El Portillo o La Osqueta como se le conoce en la zona, un paso rocoso con forma de “W” que a su vez es paso obligado del sendero PR- Villalangua-Agüero, de gran belleza y poca dificultad, dominando el pequeño valle en el que se asienta.

Tranquilo núcleo de población, distante un kilómetro de la carretera A-132 Huesca -Pamplona,  y más concretamente desde el Hotel La Posada, antigua casa Gabás, casa de labradores fabricada a mitad del s. XIX, y actualmente en perfecto estado gracias a una cuidada restauración, donde aprovechamos para desayunar en su terraza con vistas a la Osqueta

Nuestra andanza remonta la pista que conduce al Campamento de los Juanes y lo supera, surcando el bosque protector, en ascenso prolongado donde la presencia de las primeras rampas de buen firme se hacen notar hasta llegar al cruce que divide la pista entre dos opciones: la de la izquierda directo a la”W” y la de la derecha en dirección a la Pardina de Ferrera.  El recorrido nos permite disfrutar de extensas áreas deshabitadas, pedaleando por grandes e infinitos bosques de coníferas, caxicos y pastos, por el noroeste de la comarca de la Hoya de Huesca, así como de unas vistas únicas de los Mallos de Agüero y Riglos, Sierras Exteriores y el Pirineo.

El recorrido nos permite visitar algunas de las antiguas pardinas de la zona, la mayoría en estado ruinoso, y que servían para el aprovechamiento de parcelas de monte. El entorno es precioso, con grandes paredes rocosas asomando entre el bosque y donde aparecen los primeros campos de cultivo. Cruzamos el barranco del Freixal y llegamos a la pardina Ferrera. Esta se encuentra en uso y es una gran construcción con edificios anexos.

Después de la visita empieza la aventura de verdad.  Siguiendo el torrente y en descenso por un fuera de pista poco recomendable para aquellos menos avezados, o sin experiencia en orientación, decididamente sólo para los amantes del enduro, no lo recomiendo a nadie más, exclusivamente para los que quieran ciclar con el handicap de echarse la bici a la espalda en algún momento, o por dentro de un torrente, o con agua por los bujes.  Tomaremos la pequeña traza que recorre el camino de vuelta a nuestro de punto de origen, siguiendo el cauce del torrente.

 3      Desde el cartel que indica la Pardina en bajada.  Insisto en un fuera de pista por zonas donde no se limpia habitualmente, de saca de madera y de tránsito de ganado en semi-libertad, por tanto poco apta para el btt de pedaleo.  No está indicado y es sumamente delicado.  Eso sí, la recompensa de poder recorrer la bajada, improvisando, por el cauce de un barranco lleno, con los pies mojados, y otras partes del cuerpo que no nombro se agradece en el alma en estos días.  Al final aparecerá la pista que recorre las pardinas “ruta de las pardinas”, y se hace plenamente transitable.

Con todo el camino desandado nos situamos en la parte inferior de la ruta, junto al puente que nos ha conducido a las pardinas.  Desde este punto mismo, acometemos otra vez la subida en dirección a la Osqueta, esta vez ya tomando el camino de la izquierda.

Ya acumulamos nuestros buenos 550 mtrs de desnivel positivo y el calor empieza a hacer mella.  Pero ahora dentro del bosque todavía podemos disfrutar del paisaje.

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Desde la pista disfrutamos de la incomparable visión de la Foz de Salinas. Las Fozes corresponden a unidades morfoestructurales del denominado Flysch, que aparece al sur de las Sierras Interiores, como una franja de gran anchura que desciende desde los 2000-2100 m, a 800-1000 m. Se trata de un relieve de colinas y alineaciones de cumbres redondeadas y vertientes muy homogéneas, debido a la plasticidad que le confiere la litología consistente en la alternancia en capas delgadas de areniscas y margas. Las características litológicas, estructurales, geomorfológicas y topográficas de esta unidad se ven modificadas por la aparición de megacapas calcáreas de edad eocena que estratigráficamente pertenecen posiblemente a la base del flysch y son responsables de la existencia de estos geotropos singulares en forma de fozes. Otro elemento destacado es la aparición de la tosca.  Material calizo también muy utilizado en construcción por su peso liviano y que veremos en muchos edificios en la parte superior de las bóvedas y techumbres.

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Peroooooooooo, a lo que voy vengo.

Ahora viene lo bueno.  Ya en el collado y con nuestros 1000 + toca la aproximación.  No ya por el PR que encontramos en la primera campa sino por pista.  Estamos extenuados por el calor, recalentados, demasiado estresados como para ciclar por senda colgada llena de bojes y aliagas.  Por tanto decidimos rodear la brecha y llegar por el lado derecho.  Ufffffffffffff.  Por fin.  Radiadores recalentados pero ahora estamos justo donde soñábamos estar.  Fotos.

8No puedo evitarlo, cambio el chip.  Desde el punto más alto en la cota 1293 m. hasta  los 695m  del río Asabón.  Todo de corrido.  Una de las bajadas más técnicas, divertidas, trabajadas, rápidas en tramos y trabadas en otros, con piedras como lavadoras en su primera parte, a mi parecer es un compendio de esfuerzo y diversión.

Empezamos por pertrecharnos con los aperos de biker durito.  Casco integral, cremitas y gafas pichis, vamos como un pincel.  Una megavalanche rural.  El tío Álvaro inicia con prudencia, ya advertido previamente, la zona de las zetas iniciales jalonadas de piedra.  Sus últimas palabras fueron: ¿Qué no tengo güevos de bajar las zetas haciendo la croqueta?  ….  Qué pena, se van siempre los mejores.  JAJAJAA.  Una voltereta con carpada cum laude.  Menuda tollina.  Se hizo mal, el pobre.  Que se lo digan a la cadera con más marcas que cardenales tiene el Vaticano.  Pero asín son las cosas.  Nos reponemos y después de quedar todo en chapa y pintura, seguimos la fiesta.  Piedra, piedra, gorda, pequeña, más gorda, jodo qué piedra, y así hasta el infinito y más allá.  Menos mal que cuando llegas al riachuelo de la fuente, se suaviza un pelín.  Los brazos cargados, las piernas en tensión y recalentado más que la pichina de un novio.  En breve aperece Salinas Viejo en una de las partes más técnicas bonitas y complicadas si se hace con cierta soltura.  En curva, contracurva, con desnivel, patio y plantas que te ponen más trampas que una película de chinos la diversión está garantizada.  Un palizón.  Creo que deberíamos descansar, voy muy machacado.  Y yo creo que también deberías ir al psicólogo, estás hablando con el manillar.  Jodo qué paliza, entre el calor y el esfuerzo.  Menos mal que la fuente de la Rata está allí para solventar el problema y refrescarnos con un baño gratificante.

9Después de la racha de escalones y pedrás, es de lo mejor que puede pasar.  Un descanso.  Lo que resta es más sencillo, la verdad.  Un poco más, sólo unos tramos de sendero de tierra con alguna piedra cabrona y una acequia, que frenan la velocidad absurda de descenso y colofón a una ruta en una preciosa noguera que refresca y protege la salida del sendero a la pista que conduce directamente al río y en fuerte pendiente ascienda hasta la fuente que nos regalará un poco de agua fresca para la cara y la sufrida calavera.

Yo creo que hacemos todo esto no por diversión sino por poder comer y beber lo que deseamos en cualquier momento porque no puede ser sano tanto sufrimiento, calor, esfuerzo y diversión.  Luego en casa te sientas al lado de la parienta y le preguntas:  ¿Me ves gordo? Y si te responde: Ven amontónate a mi lado.  Ya sabes.  Vuelve a salir al monte.

El cómputo de datos no es abrumador y muy poco claro.  Los primeros 500 metros de la vuelta de las Pardinas son realmente engañosos porque no dan muestra del esfuerzo realizado.  Se mitiga mucho la fatiga con los baños y los tramos de andar.  Eso sí la segunda parte es para completar una vuelta individual.  Son 800 metros más.  Sencillos de subir, pero delicados de bajar.  Mucha atención.  El total ya veis 1300 de acumulado positivo con unas horas intempestivas, (al medio día), que os propongo evitar siempre en verano.  Disfrutar de 32.5 km, con velocidades bajas de subidas y medias humanas, son más que necesarias en estos días, como en invierno, que todavía es más delicado.  Recomiendo igualmente conocer todas las fuentes para coger agua y mucha prudencia.  Nos os olvidéis las protecciones en brazos y piernas, y aun con todo cuando lleguéis a la piscina parecerá que os habéis follado un gato, de la cantidad de arañazos y pinchos que llevaréis.  Je, je, je.

10En conclusión:  Enduro mon amour.

 Lagartija-Zarzasangrienta.

Firma Blog BTT_AlbertoLagarTija

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