Barranco de Guasillo

Circular Araguás del Solano, volviendo Barranco Guasillo y Margas Asieso

DESCRIPCIÓN DE LA RUTA:

Se trata de una ruta clásica por los pueblos de la Solana, con alguna variante endurera a la vuelta. Ruta muy recomendable para días fríos (como estos de noviembre), ya que el sol no nos abandona prácticamente en todo el recorrido (si las nubes se lo permiten).

Salimos de Jaca por el Puente de San miguel, pasando por tramos de sendero y pista por los núcleos rurales de Asieso, Guasillo y Canías.

Esta es la ruta clásica, con un interesante detalle en el tramo entre Guasillo y Canías, para evitar una zona muy cerrada, por una alternativa muy cómoda de pista (revisar track del GPS).

Desde Canías subimos hacia Pobalarín, por una pista con potentes rampas. Es una subida muy dura, por una pista que tiene tramos de firme con piedras sueltas, que añaden sufrimiento en la subida de algunas rampas.

Aquí nos pasaron unos colegas del club con eléctricas que iban como una exhalación. Decidimos juntarnos y nos ayudamos más con la eléctrica, por lo que no hagáis mucho caso a los tiempos del track.

No obstante, se puede hacer sin la ayuda del motor. No os asustéis, se puede hacer con bici pulmonar, eso sí, estando en buena forma física y tomándolo con calma.

Al llegar al alto de Pobalarín, en lugar de ir a la derecha hacia los Pajares Espaldados, vamos a la izquierda, por una pista que nos lleva a una trepidante bajada hacia Araguás del Solano.

Cruzamos Araguas y vamos enlazando pistas y senderos hasta el punto que nos desviamos hacia un barranco poco antes de llegar a Guasillo.

El barranco es cortito, pero muy divertido. Comenzamos por el curso del barranco, pero en seguida vamos saliendo a los lados, cruzándolo de tanto en tanto, en un terreno de Margas que agarra muy bien.

Salimos por una pista hasta la carretera y poco más adelante salimos a la izquierda y subimos junto a otro barranco, por un sendero muy bonito que ese día tenía una mullida alfombra de hojas, hasta llegar a Guasillo.

No quisimos alargar más la vuelta y volvimos por donde habíamos venido, bajando un par de rampas muy empinadas que tenemos tras pasar Asieso, por otro terreno de margas muy entretenido.

Finalmente, bajamos hacia el punto de San Miguel por otra zona de Margas cortita, pero también muy entretenida.

En definitiva, una salida de 30km, con prácticamente 1.000 metros de desnivel positivo acumulado, que nos puede llevar algo más de 4 horas con bici pulmonar.

VIDEO:

MAPAS:

A continuación os muestro el itinerario en naranja sobre dos cartografías diferentes, SUA e IGN:

Mapa IGN, itinerario circular Araguás Solano
Mapa IGN, itinerario circular Araguás Solano

 

Mapa SUA, itinerario circular Araguás Solano
Mapa SUA, itinerario circular Araguás Solano

TRACKS para hacer la ruta con tu GPS:

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Nos vemos en el monte.

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San Juan de la Peña: Ermita S. Salvador y Mirador de los Pirineos

DESCRIPCIÓN DE LA RUTA:

Espectacular ruta, por el entorno del monasterio de San Juan de la Peña, con paisajes brutales y trialeras espectaculares.

Nosotros lo hicimos desde Jaca, pero la verdad es que es un buen sobo al alcance de muy pocos (quizás alguno de Bilbao). Parece más sensato salir de Santa Cruz de la Serós.

Sin más preámbulos, vamos al turrón.

Salimos de Santa Cruz de la Serós y el primer trozo se puede hacer por una senda muy maja, que acaba en unas escaleras para subir a la carretera, porteando la bici.

El resto es por carretera, pasando junto al Montasterio Viejo (construido al cobijo de una espectacular peña), hasta llegar arriba, a la pradera del Monasterio Nuevo. Pero justo antes del Monasterio y la Hospedería, sale a la derecha el camino hacia la Ermita de San Salvador.

El primer tramo es por carretera, luego salimos por una pista que nos lleva a una explanada con fantásticas vistas.

Subiendo a San Salvador, antes de entrar al bosque
Subiendo a San Salvador, antes de entrar al bosque (al fondo se reconoce la silueta del inconfundible Midi d’Ossau)

Seguimos por por un bosquecito que recorrimos sobre una mullida alfombra de hojas, pasamos por una sendita con un enorme barranco a la derecha (no apto para personas con vértigo), por encima de la Peña justo encima del Monasterio Viejo y remontamos por unas duras rampas hasta la ermita de San Salvador.

Aquí tenemos unas vistas espectaculares, merece la pena quedarse un rato disfrutando del paisaje.

Juan y yo disfrutando de las vistas desde la ermita de San Salvador

 

Cartel San Salvador
La Ermita está abierta al público, respetémosla para que podamos seguir disfrutando todos de ella

La bajada es un espectáculo. Una sendita justo al lado de un precipicio (vistas espectaculares, sin riesgo), hasta llegar otra vez al primer tramo asfaltado. Canela en rama.

Cruzamos la carretera para salir hacia el Mirador de los Pirineos. Sensacional vista de los Pirineos, a la sombrita de una zona boscosa muy bien preparada para descansar.

Alberto y Juan, en el Mirador de los Pirineos (al fondo se aprecia que ya hay nieve en Collarada)

Y de allí comienza una bajada primero por una amplia pista, que se va estrechando, hasta convertirse en una senda muy empinada, que nos hace disfrutar como enanos, … increible la trialera (ojo, es algo técnica), puro vicio.

El último tramo para llegar a Santa Cruz está peor, muchas piedras, algo más incómodo, pero lo haces con una enorme sonrisa grabada en la cara, que te dura mínimo una semana, garantizado.

Más abajo tenéis un pequeño vídeo de nuestra salida, así como el track por si queréis hacerla con vuestro GPS.

TRACK de la ruta:

Desde Jaca;

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Desde Santa Cruz de la Serós. Aprovechando el mismo track, lo recorté para ver mejor cómo quedaría y parece al más asequible, … nos quedan 23 km con casi 1.000 metros de desnivel positivo acumulado. Es mucho desnivel, lo que da una pista de las fuertes rampas que acometemos, pero la otra ruta es el doble de kilómetros y un 50% más de desnivel.

Si duda, desde Santa Cruz es una ruta más asequible para realizar con una bici “pulmonar”. Es muy dura, pero se compensa por no ser demasiado larga.

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VIDEO:

MAPAS:

Es estos mapas podéis ver de forma gráfica la ruta.

MAPA GENERAL SJP
Mapa de la salida desde Jaca

 

Mapa detalle desde Santa Cruz
Mapa desde Santa Cruz de la Serós

Nos vemos en el monte.

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Explorando el Bacun

Ya llevamos varias salidas buscando cual es la mejor manera de subir al Bacun. EN años anteriores subíamos desde el collado de Acumuer (Al que llegábamos desde la Garcipollera por la pista del Larrosa), hace unas semanas subimos por la pista que sube desde Iguacel y este pasado finde subimos por Bescós de la Garcipollera y en la zona más alta de la vuelta a Cenarbe salimos por la barrera hacia la punta de la selva.

Justo antes de llegar a la punta de la selva, salimos por una pista a la derecha cerrada por una cadena. Y no tenía mala pinta, menos duro que desde Iguacel aun a pesar de tener rampas muy potentes. Pero el último tramo de porteo no nos convenció, …. tendremos que volver a buscar toro itinerario y ya tenemos alguno en la cabeza.

Imágenes del tramo final del porteo:

Robert sale del tramo de bosque seguido de Alberto
Robert sale del tramo de bosque seguido de Alberto

 

Juanito le echa una mano a Roberto, con el hombro lesionado y en rehabilitación
Juanito le echa una mano a Roberto, con el hombro lesionado y en rehabilitación

 

A la salida del bosque llegamos a un barranco
A la salida del bosque llegamos a un barranco

 

Porteo muy duro por el barranco, pero con una vista magnífica del valle, con el Oroel destacando al fondo
Porteo muy duro por el barranco, pero con una vista magnífica del valle, con el Oroel destacando al fondo

 

A continuación os mostramos un par de vídeos: el de Robert con al ruta íntegra, ya que la idea es después enlazar con la Espada y bajar por toda la zona de sendas de la Trama, acabando con la fuente el Paco. Después va mi vídeo, con el recorte que hice por evitar el último porteo hasta la cima del Bacún (una retirada a tiempo siempre es una victoria).

Yo evité el último porteo a la cima del Bacún (después de portear el tramo de bosque y el barranco me quedé vacío de fuerzas) y decidía bajar por al senda del Bacún, que siempre me ha gustado mucho. Desde allí a Jaca, tranquilamente por al pista, disfrutando de los colores del otoño.

PD: No os pongo el track, porque la ruta no es la ideal, seguiremos buscando un mejor acceso y entonces la publicaremos.

Nos vemos en el monte.

 

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En Francia, nada tiene importancia.

Recorriendo el Alto Bearn.

 

 

Acabo de lavar la bici y mientras lo hacía he disfrutado de una tranquila y apacible mañana, salpicada de los intensos rayos de sol, típicos del Valle del Cierzo, para el momento que nos encontramos, pleno agosto, canícula total.  Al tiempo que se me socarraba la “fueta” –parte de atrás del cuellu, charrando n’aragonés- me ha asaltado una certeza que rondaba por mi cabeza ya hace unos tiempos.  Es verdad que esta sensación se va notando y la vas apalancando en la parte de atrás del cuarto oscuro del cerebelo posterior, pero al final se manifiesta en el día menos pensando y en forma de regalo navideño.  Al final doblas la rodilla como los toros y te acochinas en tablas hasta llegar a reconocer lo inevitable.  Con mucho dolor de corazón y resignación propia de cartujo, lo expresas (jamás a tu pareja, of course), pero sí a los colegas.  ¿Qué ha pasado?  ¿Por qué a mí?  ¿Acaso estoy en el ocaso de un recorrido en el cual debo acostumbrarme a que los planes multiactividades, con citas de salidas biker monstruosas, grandes celebraciones posteriores y retornos al día siguiente a por más caña, se han acabado definitivamente en favor de un descanso merecido y recuperación del cuerpo porque ya no da más de sí?  O simplemente es un impás de tu forma física.

En fin, va a ser eso.  O eso, o la junta de la trócola.  Pero no, ya se sabe que todo tiene un límite y para una servidora un rutón de 1600 m+ con bicicleta pulmonar, ansia viva de poder solucionar todas las trazadas subiendo y bajando, porteando, sufriendo, oliendo como si fuera un choto, disfrutando de las bocanadas de libertad del monte con su aire renovador, fresco, agua cristalina (de esto hablaremos más tarde) y una sensación de vitalidad sólo comparable a la vida de soltero, no tiene parangón.  (Por Dios, que no lea esto mi parte contratante de la otra parte de mi parte).

Y todo ello, reconozco que a pesar de lo que es no me incomoda, de hecho reconocerlo es un principio para poner remedio a esta enfermedad de la pila.  De la pila de años.  Otro síntoma evidente es que mientras disfruto de una redacción gozosa, de fondo tengo una lista en reproducción sonando de fondo que tiene más años que el hilo negro, y que me agrada, me reconforta y me hace sentir tremendamente bien.  Entre ellos, Slackstring, Loch Lomond, Peter Tosh, David Gilmour, Dropkick Murphys, The O’Reillys and the Paddyhats o Leonard Cohen, entre otros.

Los resultados a la vista de la lectura de esta pequeña introducción son evidentes: cansancio y pesadez de piernas, apertura del patio de caballos (en fin, que te cabe una riña de perros entre las garras y además diría para los más “experimentados”, la visión es que pareces la parte de atrás de un Renault 8); en otro orden de cosas, relajación de cuerpo y mente –vamos, suave como un guante- y la total certeza de que el verde que mantienes en la retina volverá en menos que canta un gato porque las endorfinas segregadas en el día de actos te han enganchado hasta la médula.  Yonquies de las sendas, dependientes del aire puro, de los altillos, de la caliza y los helechos, del barrizal y las cubiertas de 2.5’’, de unas máquinas creadas para hacer sufrir cuerpo y mente en busca de los límites naturales del cuerpo humaño.  Nada es lo mismo que el nihilismo.

Así las cosas deberían vuesas mercedes saber en qué consistió tan magno acontecimiento, digno de los mejores paladares ciclistas y montañistas.  No se trata de una ruta al uso, o de una búsqueda del hedonismo endulerdo per sé, no señor, es un compendio de sensaciones plasmadas en diferentes momentos por los cuales atraviesa el protagonista.  Distintos y diferenciados tramos, determinados por la zona y la orografía, que aportan cada uno su calidad, su sentimiento, su esfuerzo o si preferís laidiosincrasia propia del territorio.  La ruta podría definirse como una travesía en busca de los lugares más carismáticos de esta región meridional de la Aquitania francesa y vecina nuestra.  Tan parecidos y tan distintos, los mismos y diferentes a la vez.  Con una historia casi común y proximidad tan evidente que es inevitable compartir espacios y voluntades.  De hecho alguno de estos pueblos, como Aste, Castet, Beost o cualquier otro me recordaba mi infancia por Sallent de Gállego, Tramacastilla, etc.

Suena Wax and wire, y me lleva flotando hacia Castet.  Maravilloso.  Subida por el puerto entre millones de hayas, enanos, hiedras, elfos, “Eldelbar”, setas, curvas imposibles, de pretar el culo y meter riñón hacia la siguiente rampa con un desnivel “esqueroso” pero que no te impide continuar porque el firme es lo suficientemente bueno como para seguir.  Y más sombra, y más castaños, abetos, incluso alguna secuoia.  Hay humedad suficiente como para pillar reúma y sudar por todos los poros de tu cuerpo.  Si me quito en la cima de Castet la camiseta se queda de pie, sus lo juro por la tumba de mi mula Romera.  Y no es más que el principio.

Sin solución de continuidad nos adentramos por las pistas que jalonan el territorio del Alto Bearn para ir descubriendo la flora, fauna y también su componente humano.  Nos encontramos docenas de paseantes, algunas familias que habían alquilado borricos para llevar el material o a sus pequeños, barranquistas, campistas o simplemente amantes de la naturaleza.  Y entre ponte bien y estate quieta vamos llegando al Col de Jaut, que tantos problemas de pronunciación nos dio.  No hay que olvidar que aquí los aborígenes utilizan el Occitano como parte de su cultura ancestral y por tanto el francés académico se queda como una parte del lenguaje.

Las bordas de pastores están bien cuidadas, de hecho se utilizan casi todo el año y junto a ellas los refugios abiertos presentan un estado más que aceptable.  Con esta concepción del medio encontramos un grifo de agua al que nos acercamos a tomar reservas con que rellenar el camel-back para el resto del recorrido hasta el lugar de partida.  ¡Ay amijos!, craso error.  Pero quién lo iba a saber.  Ya la mañana pintaba regulera cuando tuve que solucionar un problema de cambio a mitad de subida, pero que se solventó con garantías hasta el final, pero esto, ¡ay esto!  Nada, nada, refrescar, refrescó, pero a los 30’ de haber consumido el líquido elemento no me atrevía ni a pestañear.  Gensanta, qué ebullición.  Me iba de canillas, por la pata abajo casi sin remedio.  Sólo me impidió tan desagradable visión el hecho de estar en compañía de mi colega, al que aprecio y que no merecía semejante espectáculo, pero yo me cagaba hasta en lo más sagrado.

Bueno, corramos un tupido velo y continuemos con la reflexión.  Incluso redactando.  Ya hemos llegado al punto clave, Jaut, después de un ascenso continuado de 1000+ de desnivel.  Ahora toca retratarse.  A través de los prados alpinos, a cuchillo y con conocimiento montañero toca ascender hacia el paso que nos habíamos propuesto como solución a la ruta.  Una tasca alfombra nuestra ascensión, naturalmente sin arbolado, hacia la cota de 1780 que nos espera ansiosa de ver nuestras caras.  Una buena ciclada alpina por las trías del ganado vacuno nos conduce hacia los derrubios de la montaña.  Un depósito calizo, un corte sobre el castillo, una visión superior entre la montaña y el cielo.  Nuestro paso, el corte de la espada de Roldán, un portillón con pocas facilidades para las bicis eléctricas, salvo que estéis más fuertes que el vinagre y os la echéis a la espalda y como titanes portéis el peso a la parte superior.  Debo reconocer que no es mucha distancia.  Tal vez 500m, pero con un desnivel positivo que rondará los 200+.  Con lo cual es necesario pensarlo.  Pero es la traza.  Sufrir, sudar como camellos, ascender y coronar el paso franco.  Extremadamente duro.  Debéis tener presente que a estas alturas habremos acumulado ya más de 1400m+, pero es por aquí.  Mi colega Monsieur Cirá, un caballero donde los haiga, tuvo la deferencia en vista de mi estado físico por lo ya descrito que echarme un discreto cable y antes de que se lo pidiera ya había bajado a prestar su hombro para portear la última parte de la subida.  Y así fue como superamos el obstáculo de piedra y sufrimiento.  Col de Lalléne.  Indescriptible visión sobre los Pirineos franceses.  No creo que la olvide en mucho tiempo.

 

 

 

 

La récompense au sommet avec un panorama splendide entre le le Pic du Midi de Bigorre et le Pic d’Annie, en passant par le Gabizos, l’Ossau….Au sommet il ne faut pas avoir peur du calme et de la solitude!

 

Os aseguro que merece la pena, por lo menos una vez, contemplar la visión especial de la otra vertiente.  La otra cara de nuestro Pirineo, tanto del Norte como del Sur.

Un descanso, como decía y ante la visión de un rebaño de ovejas que pastaba tranquilamente en el collado próximo comenzar a buscar la ola, surfeando sobre el verdín, descendiendo hacia menores presiones, toreando las trías, cabalgando nuestra máquina como si voláramos en el espacio sin peso ni gravedad.  (Ojo-cuida, que sí que la hay, es más como falles te metes una tollina que se te pelean los dientes por salir de la boca).

Rodear, picos, el de Coos, y cualquiera que nos impidiera un descenso limpio.  Praderío impresionante, mar de verde, ondulado por el aire pirenaico, vegetación de ladera y sobre todo Pirineo Atlántico.  No hay mejor cosa que navegar con viento a favor, descendiendo hacia los puntos clave de la ruta, que en este caso era un refugio de pastores junto a un Col, d’Agnoures (de los corderitos) que nos volvió a recompensar con una suerte inmensa.  En busca de agua bajamos a solicitar a los moradores del lugar un poco de favor.  Y no sólo hallamos eso, sino que departimos ampliamente (seguro que lo creéis, porque portera que es una no puede negarlo, no se debe callar ni debajo del agua).  Y en estas estábamos hablando con los franceses, tomando agua fresca y riendo con las cosas de unos y otros, que casi no hacen tomar un Ricard.  Salvada la papeleta, sin acercarnos a tan pestilente licor, salimos antes de quedarnos a merendar con ellos.  Continuons.  Col de los Borreguitos.

Lamadrequeparioalosputoscorderos.  Dremía qué desnivel.  Clavos, cuerdas, arnés.  Los putos borregos estaban cogidos a la ladera con velcro.  Supu**amadre.  Menos mal que llevo un ancla para estas ocasiones (con 4 pistones por freno y discos de 203) porque la bajada está hecha “con conocimiento”.  Entras en el mar de helechos y ya puedes hacer ceprén con el ojo de Mordor.  Culo atrás leí una vez en una manual de técnica. Ni de broma.  Tu cubierta trasera debe dejarte la forcacha del culo en carne viva si quieres mantenerte sobre la bici en una posición honorable.  La tracción será compensada sino caerás como un tocino, para ello siempre están las ****as raíces, los agujeros bomba, los helechos que tapan la senda y la increíble vegetación que viste toda la ladera.  Pero no todo son sustos, sobresaltos y tensión máxima, también hay trechos de barrizal para revolcarnos como los jabalines y trías holladas por las vaquitas que dejan el suelo en perfecto estado operativo, amén de las tormentas que derribaron en su día más de 5 ó 6 troncos de hayas.

No todo es como lo he pintado.  Realmente sí lo encontraréis, en tanto no pasen los Comunes a reparar las sendas, pero la verdad es que una vez dentro del bosque y a pesar de que tiene más trampas que una película de chinos el sendero serpenteante entre las hayas y con zetas imposibles, sobre raíces de ensueño que parece estemos en Nueva Zelanda, o con unos virajes de tensión máxima, es apto para aquellos más valientes y técnicos que disfrutarán de un descenso “estilo Asieso” por la zona empinada.  Gozons.  Más tarde se abre en una pista que durante buen rato nos lleva por la ladera hasta casi dejarnos en la gloriosa sorpresa final, por no esperada.  Una zona que se transforma en un “rock garden” delicado, técnico, que te pone los pelos del culo a punto de nieve.  No exagero ni poco, ni nada, un despiste y das más volteretas que un gato.  Pelín delicado, ensalada de lavadoras con pocas trazadas que satisfacen al más exigente, limpio como espada de vegetación te fija tu punto de mira sobre la trazada apropiada.  Batidora que ayuda a soltar músculo, total no llevaremos más que 1550+ de desnivel y a estas alturas te pilla el Rocko Sigfredi y dudo mucho que lo notes.  En fin, un colofón de gloria bendita para un endurero que sabía que necesitaba rodar por helechos, prados, caliza, territorio diferente, francés….pirenaico en suma.

Final con un par de ámbars, coca-colas, isostar y todo el líquido que pillamos.  Un refrigerio a base de bocatas de competi y una vez cambiados, de vuelta.  Portería, comentario, sonrisas y ya pensando en cuando volver por este territorio.

Un consejo.  No os lo penséis.  Visitad a nuestros primos occitanos. Dar un paseo por la France.  Arremangaos y a darle.  No saldréis indiferentes.

Pdta.  Monsieur Grasa y resto de colegas.  En pompa que ya está cocinando la siguiente.  ¡Qué bueno el Comfortably Numb del tío Gilmour en Pompeia.  Viejuno.

 

Soy Tija.  Lagar-Tija.  Nos vemos en las sendas.  Un abrazo fuerte.

 

Datos técnicos.  Aquí está toda la info.

https://es.wikiloc.com/rutas-mountain-bike/moulle-de-jaut-et-col-lallene-11333648

En el Col d¡Agnoures, debéis coger el sendero que toma a la derecha sobre el collado para ir por la ladera de la derecha entrando y saliendo del bosque dirección a Aste.

https://www.strava.com/activities/3868544238          

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Foto ganadora del concurso de fotografía BTTAVA Jaca

Tras las votaciones realizadas , esta es la foto ganadora del concurso de fotografía BTTAVA Jaca:

Si pinchas con el botón derecho sobre la foto puedes descargarte el original con toda resolución, para fondo de escritorio, o lo que te parezca

EL autor de la fotografía, Oscar Rabal, recibirá el mallot de la Titan Desert, donado por la empresa Mas Gass.

Nos vemos en el monte.

 

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Concurso de fotografía

La idea es que nos enviéis fotografías hechas por vosotros, de puntos reconocibles por donde solemos pedalear.

Esas fotos las subiremos aquí y entre todos votaremos cuál es la que más nos gusta. Como premio se entregará un maillot de la Titan desert, que nos ofrece la empresa Mas gass, de Jaca.

Como muchos ya sabéis, Mas Gass son socios del club y además de colaborar con promociones como esta, tienen venta y taller de reparación de bicicletas.

Reglas del concurso:

  1. Enviamos tus fotografías, antes del día 10 de julio, por mail a: bttava@hotmail.com
  2. La fotografía ha de ser de una zona por la que solemos pedalear. No queremos fotos de las rocosas, por muy bonitas que sean, nos gustaría que fueran de nuestra comarca de la jacetania, o similar.
  3. En la foto, querríamos que se viera claramente que es de bicis y de nuestro club, podéis salir vosotros con la equipación del club (los que la tengáis), o con la camiseta que os damos a todos los socios del club.

EL domingo, día 19 de julio, haremos una salida del club por la zona de Ulle, que acabaremos con una comida de club en el asador de Ulle, que será donde entregaremos el maillot.

Si quieres apuntarte a la comida, ya sabes, o por Whatsap, o a través de un mail a: bttava@hotmail.com

Nos vemos en el monte.

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Así fue la escapada de Robert & Friends 2019

Este año estaba todo en contra: malas previsiones meteorológicas, avisos de caza justo por donde estaba previsto hacer las salidas, etc.

No obstante, se reajustaron rutas para evitar entrar en conflictos con los cazadores y la meteo nos permitió disfrutar de unas pequeñas ventanas viernes y sábado.

El domingo la meteo impuso su ley, se hubo de cambiar el plan y hacer una salida más corta, por terreno más próximo, puesto que la lluvia no permitió hacer mucho más. Pero así es la bici de montaña, es parte del juego. Los bikers debemos desarrollar esa capacidad de improvisación y adaptación al medio, lo que también añade adrenalina y tensión, que nos ayuda a disfrutar aún más de cada una de nuestras aventuras.

Y este año podemos decir que la escapada de Robert ha sido la edición más épica en ese sentido. Otros años hemos hecho etapas más largas, hemos superado mayores desniveles, realizado salidas mucho más largas, muchas más horas dándolo todo y disfrutando a tope. Pero con todo de cara, buen tiempo, buenas previsiones, etc.

Este año ha sido el de adaptarse a las reglas no escritas de la montaña, a la meteo cambiante, superando además otras adversidades. Este año hemos tenido dos caídas muy duras: primero Ramón se rompió la clavícula y luego la caída de Santi, en la que se rompió la 4 costillas y la pelvis, con rescate de la guardia civil y posterior ingreso, pasando por la UCI. Pero afortunadamente, todos están bien, recuperando en sus casas.

A continuación os presentamos un breve resumen de lo que ha sido este año la escapada y posteriormente, otro par de vídeos algo más largos, con más detalle de las dos primeras etapas. De la tercera, poco hay, la lluvia y el barro no nos permitió sacar buenas imágenes, pero sin duda fue otro día que contribuyó a que el 2019 fuera una escapada épica.

Estapa 01, viernes, sendas Atarés / Boalar:

Día 02, sábado, bajada de la Raca y Estiviellas:

Nos vemos en el monte.

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Qué es la escapada de Robert & FRIENDS, edición 2019

¿Qué es la escapada de Robert & Friends?

Para quien no lo conozca, la escapada de Robert & Friends es un fin de semana de tres días, de bikers procedentes de diferentes partes de España, que vienen a Jaca 3 días a disfrutar de la bici y del entorno de Jaca. EN este vídeo se puede ver una introducción.

¿Que rutas se prepararon para la edición del 2019?

YEn el siguiente vídeo se presentan algunas imágenes de las rutas previstas. Luego se tuvo que improvisar cambios , a consecuencia del inicio de la temporada de caza, pero eso ya es otra historia que os contaremos en otro artículo.

Estamos recopilando imágenes y seleccionando vídeos, entre todo el material recopilado en la escapada. Próximamente os enseñaremos imágenes de una edición de la escapada inolvidable.

Nos vemos en el monte.

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En Otoño, también salimos con la bici

Tras sobrevivir a todos los calores, ahora con temperaturas más templadas, seguimos disfrutando del Pirineo con nuestras salidas con la bici.

Las lluvias del otoño nos permiten comenzar a tener otro “grip” (agarre) en el firme de las sendas, además de que el monte vuelve a recuperar los colores verdes, tras un verano con todo agostado. Como los caracoles, después de las lluvias salimos los de las bicis al monte, a disfrutar del otoño, en este caso de las sendas de la Lobera.

 

 

Todas son salidas de club, quedadas a través de nuestro canal de whatsap. Y, aunque no haga tanto calor, sigue siendo importante mantener una adecuada hidratación. Los días se acortan, menos calores y más fresquito al madrugar, pero disfrutando a tope.

 

Nos vemos en el monte.

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