Recorriendo Ainsa…y las WorldSeries de Enduro. W2

Banda sonora, sofisticada.

Para los más entendidos, de edad consolidada entre los 40-50’s con un gusto musical selecto. Vamos, unos lamineros. Es lo que tiene ir cumpliendo años. Te vuelves más exigente. Por eso ya no nos conformamos con cualquier bocadito. Ahora seleccionas, separas y discriminas todo; una ruta, una cerveza, un grupo para relacionarte en el mundo de la bici. En definitiva ya no “estás p’a tontás”. Precisamente esto es lo que hemos hecho este finde en Ainsa.: “Pocas tontás”. La ruta nominada como W2 en el mapa de Zona Zero de Ainsa. Además de un flirt que nos marcamos por Espierlo.


Impresionante documento.

 
Allí estamos tod@s los convocados para la ocasión. Ruta que promueve el Club As Cimas, del que soy colaborador incondicional. Es un placer contar con un grupo de colegas que le pongan tanto ánimo, ganas de pasarlo bien, esfuerzo y nivel espiritual (de dudosa rectitud en el ámbito psiquiátrico). Por eso coincidimos a la perfección. Es justo. Pero no es correcto. Ya sabéis el dicho: “Un dedo entra justo en el …. pero no es correcto. Y tal, y tal. Pero asín son las cosas. Un remiendo para un roto, una ruta para un biker con ansia, un día de monte para solaz del alma, una salida de fin de semana para espíritus inquietos, una bici de enduro para una senda elegida a la medida de las posibilidades del piloto, una rocalla para un aberroncho. Y así el orden de las cosas en el universo va cuajando y asentando cada instancia en su lugar natural.  Coñioooo, parece el Rey León, jajaja.

 

En cualquier caso Ainsa tiene rutas de todos los niveles, soluciones técnicas al alcance de la mano, un punto de venta y taller como Intersport Ainsa, dirigido por el tío Angelón (Alias el Chéliz) con la colaboración de Oriol que te da un margen de maniobra excepcional. Aportaciones de los colaboradores y promotores de este Espacio Btt próximos y con ganas de agradar. Soluciones técnicas desde su página web que aportan calidad a nivel nacional y no me olvido del caché que da haber organizado una prueba del mundial de Enduro. Publicaciones en las revistas especializadas que dicen mucho sobre el trabajo realizado y ensalzan las cualidades de la zona. Promociones audio-visuales destacadas con una calidad reconocida, de la mano de Martín Campoy. Colaboraciones varias en ferias internacionales del mundo de la bicicleta. Proyectos de desarrollo de apps con relevancia y punteros a los cuales les auguro un éxito rotundo por lo novedoso de la idea. Amén de recibir personalidades del calado histórico como las visitas de Ned Overend entre muchos otros o corredores en activo del mundial en cualquier momento. Y no me olvidaré nunca de los voluntarios y todos aquellos que con su esfuerzo mantienen viva la llama de los viejos caminos, de los que desaparecieron y que han sido recuperados como de aquellos que se limpian y acondicionan. No creo que se pueda pedir nada más. ¿O sí? Añadiré como cuestión particular que además es punto de encuentro de portería y confraternización. Véase ejemplo de esta oportunidad de coincidir con otros colegas de la VIEJA TRONCA, (si es que alguna vez existió) como el tío Paco, –Globero de 3 al 4. Un abrazo pischa.

En definitiva que hicimos una ruta de las ofertadas en cartel. La W2. Ya la habíamos hecho antes, por qué no decirlo, creo que merece la pena repetirla en varias ocasiones. No cabe aquí descripción de la misma porque ya la tenéis en la página con datos técnicos y lo que es menester.
http://www.pirineosbtt.com/

Link general de acceso a la información
http://bttpirineo.com/es/rutas-btt-pirineo/ze04-maxiavalanche-v2-pena-montanesa

 

En concreto ésta fue la elegida para la ocasión.  Aquí sólo aportaremos impresiones y vivencias personales. Que por otra parte, y no la de atrás, no faltaron en un día de puro mtb y festejo. Nosotros hicimos una pequeña variante para ganarnos el bocadillo que consistió en subir a pedal desde Ceresa con una combinación de coches y así nos currábamos los 800 mtrs de desnivel positivo. Además para lucir hay que sufrir. Y en eso estamos.  Si no quieres estirar la lycra por la grasa acumulada y después cuando vayas a mear no reconozcas “la salida natural” ya me diréis. En fins, somos unos “fashion victims”.  A lo que estamos tuerta. Una vez en facha y después de darle dos collejas al “Maño Lento”, que es como una señorita y no hace más que dejarse cosas por todos lados, (véase el desorden mental según Freud) empezamos la ruta con todos los pertrechos. Pista p’arriba. Me suda hasta la goma la braga. Lamadrelperro qué larga se me hace. Y eso que sólo sube 500 m de tirón. Pero sin descanso. Un sinvivir. A base de portería se sobrepone uno a todo. Y así fue. En cuanto llegamos a la Collada desaparecieron todos los males.

Un poco de nieve para empezar y enseguida el disfrute de una senda limpia y cuidada para conectar con los tramos seleccionados para la carrera del mundial del año pasado. Una auténtica delicia, maravilloso fluir de los flujos a punto de nieve (que diría aquel) y el ansia viva de llegar al siguiente tramo, uno tras otro, a cuál mejor. Ora Planillé, ora Collado de los Muertos, ora Cresta del Cuervo. No sé qué elegir, la verdad.

 
Y como no teníamos bastante nos fuimos a otra zona, ya que “semos unas ansiosas”, para completar la jornada con otra delicatessen de la zona de Campodarbe, más “cocretamente” en Espierlo donde la bajada es un master en curvas sobre lajas, frenadas y trazadas interesantes que hacen las delicias de cualquier endurero. Un lujo de senda, cortita y divertida, sin peligro excesivo y buena guinda de un pastel delicioso.

 

Por eso y como colofón a una somera descripción de un día de monte, de sensaciones a flor de piel, me gustaría presentaros a algunos de los compañeros que por allí rondaron.

 
Los diez elementos a saber.

AlbertoAlmiroy”. Elemento disociado entre el pedal y monte. Más duro que el “Alcoyano”, siempre dispuesto a darle al “isostar de garnacha”. Fichaje imprescindible en cuestión de rutas endureras.

 

AdriánÑandú”. A éste no lo quisieron por aquellas tierras de Dios, del Sureste americano, y nos lo endilgaron a cambio de un par de medias que regalaban al comprar una caja de galletas. Por lo demás todo lo que sea actividad al aire libre está bajo su control.

Miguel “El Cirac”. Acabado de llegar al mundo proceloso del enduro, no ha notado ningún cambio en su mente todavía. Mala señal. Esperemos no tener que mandarlo al centro de reinserción porque se transforme en un aberroncho endurero irredento.

Jesús “Tarrino”. También apodado el “Tuercas” es el hombre reparación por excelencia. A éste le dejas un atornillador y una lata de sardinas y te monta el “Guguemjeim”. No digo más. Tampoco le gusta charrar. Cuidaros de ir a su lado porque entre eso y que está más fuerte que el vinagre acabaréis reventaos.

Miguel “Taladrinas”. Impresionante documento. En el viaje de ida acabó por crear un ambiente irreal de risión y montalbán donde los “haiga”. No tenemos diagnóstico psiquiátrico todavía pero puede ser que no tenga solución. Suponemos que en su infancia cayó de la cuna a una altura de la cual no hubo recuperación.

Manuel “El Gallego”. Entregado y dispuesto. Lo da todo. Incluso la empanada, que no es poco decir. Está aprendiendo a volar en el mundo del enduro y todavía hemos de conseguir que cambie de gallina –esto es otra historia-. Pero creemos que ya está perdido por el mtb. Un crack de la sutileza y el “savoir faire” en los bares de lujo. No digo más.

 

 

Javier “El Calas”. Pobre. Era buen hombre. Incluso parecía que se había adaptado pero descubrió el mundo del enduro y está ya envenenado de por vida. Podría llegar a hacer cosas insospechadas por el pedal, así que no os aproximéis mucho podría contagiar.

 

 

Rubén “Caspeman”. Buen zagal. Lo conozco poco pero en un esbozo diría que está perdido por el monte hace ya tiempo. Como buen biker cultiva la portería, arte al alcance de unos pocos privilegiados y en cola de pelotón es frecuente compartir subidas dada esta característica.

JoseLu “Mzungu” y otras cosas más. “The ryder with the lowest balls in the Kingdom” o “Le Biker avec les plus basses boules du Royaume”. Algún día os contaré por qué. Sin solución… con lo que él ha sido.

Alberto. “Lagartija”. Tiene que haber de todo en la Viña del Señor.

 

 

 

 

Y con esto y un bizcocho, (no me tiréis de la lengua).

Un abrizo y nos vemos en las sendas. Saludos de Tija, Lagar-Tija.

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